Este negro no tiene piedad de la tetona blanquita

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Este negro hace 4 meses que llegó a España en una patera, desde entonces, ni ha follado, ni se ha pajeado. Tiene los huevos como una cantimplora, rebozando, a punto de explotar, pero por suerte, esta chica ha sido una de sus víctimas predilectas. Le mete la polla sin piedad, una polla con más venas que el cuello de un cantaó de flamenco, que casi revienta las paredes vaginales de la muchacha. En fin, como era de esperar, se corrió dentro, y ahora, habrá un nuevo negrito en el barrio.